Gastronomía

Esta comarca de Gredos posee una subregión culinaria con un estilo propio que consigue abarcar otras provincias y regiones limítrofes, como Salamanca, Cáceres y comarca de la Vera, las antiguas tierras de los vetones. A continuación os dejamos auténticos manjares que también os permitirán conocer parte de la historia de esta tierra a través de su gastronomía.

CHULETÓN DE ÁVILA

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Existe una carne de vacuno (Carne de Ávila) que bajo la Indicación Geográfica Protegida (autorizada en el año 1988) forma parte de los alimentos protegidos de Castilla y León. Esta carne es empleada en asados, estofados, o guisos. Se trata de una carne tierna y con sabor intenso. La carne puede ser de ternera, de buey o de vaca, las cuales han de pertenecer a la raza conocida como avileña-negra, que es autóctona de nuestro país. Destaca el Chuletón de Ávila, un gran filete que puede llegar a alcanzar el kilo (o superarlo), para ello se pone en la parrilla hasta que la carne esté hecha con el punto que nos guste. Además del Chuletón de Ávila, se pueden probar otros tipos de corte de carne de ternera como son el entrecot o el solomillo. En cuanto al cerdo es también típico el cochinillo asado o el cochifrito.

PATATAS REVOLCONAS

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Antiguamente era un plato humilde, popular entre la gente del campo, ya que precisaba elementos sencillos y aportaba las calorías necesarias para un día duro de trabajo. En la actualidad suele servirse en restaurantes y bares de tapas, por lo que podrás verlo en muchos sitios de la zona. Sus ingredientes consisten en una especie de puré de patatas condimentado con pimentón, ajo y servido con productos como panceta o torreznos, los cuales se colocan por encima contrastando con el sabor de la patata.

JUDÍAS DE EL BARCO DE ÁVILA

judías de El Barco de ÁvilaEntre las judías más valoradas de España, y plato típico de la zona, están las judías del Barco de Ávila. Esta legumbre cuenta con el segundo Consejo de Denominación Específica más antiguo de España. De hecho, se trata del primer producto leguminoso reconocido con la “Indicación Geográfica Protegida” (orden de 5 de enero de 1989 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación). Este reconocimiento fue incluso anterior a otros platos tan típicos de España como la fabada asturiana. El producto son unas judías secas que se caracterizan por su gran tamaño y color blanco. Específicamente son originarias del suroeste de la provincia de Ávila.

Para la elaboración de este tradicional plato, además de los propios judiones podemos destacar otros ingredientes que se incluyen en el plato, como costillas adobadas, panceta adobada, chorizo, morcilla, cebolla, ajos y laurel. Se trata de otro plato fuerte y contundente, ideal para los duros inviernos de estas tierras. La importancia de este producto ha dado lugar a cosas curiosas, como un monumento a la judía o el Museo de la Judía, ambos en Barco de Ávila. La información referente al museo la hemos recogido AQUÍ.

SOPA CASTELLANA

Sopa castellana.jpgComo todo plato popular está sometido a variantes propias de cada familia o cocinero. Se trata de una sencilla sopa de ajo, que contiene agua (para hacer el caldo) y se elabora con ajos, pan (suele ser duro, de las sobras de días anteriores), aceite y laurel, que se sofríen junto con un poco de jamón y una pizca de pimentón. Se echa todo en una olla con el agua hirviendo, a la que se añade un poco de sal y huevos escalfados. Una vez hervido ya se puede servir.

¡Comed todo lo que podáis y Tan Campantes!

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